Drenaje linfático post-quirúrgico en Castellón

Acelera tu recuperación y asegura tu resultado estético tras una liposucción, BBL o abdominoplastia.

Protege la inversión de tu cirugía con el drenaje linfático.

El resultado final de tu operación depende en un 50% de las manos del cirujano y en un 50% de tu post-operatorio. Tras la cirugía, tu cuerpo reacciona con inflamación y edema. Si no se drena correctamente, ese líquido se endurece creando fibrosis (bultos duros bajo la piel) que pueden arruinar la estética que buscabas. No te la juegues en la fase final.

Tu piel recién operada necesita tacto, no máquinas.

Mis manos

Control de la fibrosis: trabajo manualmente las durezas incipientes para disolverlas.

Esculpido: ayudo a que la piel se readapte a tu nuevo contorno.

Adaptación: ajusto la presión exacta que tu tejido soporta sin dolor.

Presoterapia

Tratamiento genérico que no respeta la sensibilidad de una zona operada.

No puede trabajar zonas específicas donde se acumula la fibrosis.

Riesgo de desplazar el edema a zonas no deseadas (genitales/pies).

La opinión de mis pacientes

Alba Escriba
Hice mi post operatorio de lipedema con gemma, una profesional de 10 cercana y con un gran corazon , muy contenta con ella
David Alcarria
Gemma es una fisio muy profesional a la vez que muy cercana. Me está ayudando mucho a poder en estos 6 años que llevo acudiendo a su consulta, llevar una vida más normal tras mi lesión medular.
Arancha Yuste
Tiene manos de ángel! Siempre me acierta el tratamiento y salgo perfecta sin haber sentido ningún tipo de dolor.

Beneficios del drenaje linfático post-operatorio

Acelera la desaparición de hematomas y edema

Evita la aparición de fibrosis (durezas) y seromas

Cicatrización más rápida y estética

Preguntas frecuentes

¿Qué es el drenaje linfático después de una cirugía?

El drenaje linfático manual es una técnica fisioterapéutica que se utiliza con frecuencia después de cirugías estéticas para favorecer la recuperación de los tejidos.

Después de una intervención quirúrgica es normal que aparezcan inflamación, hematomas, acumulación de líquidos o sensación de tensión en la zona operada.

El drenaje linfático ayuda a movilizar estos líquidos y a mejorar la recuperación del tejido.

El drenaje linfático manual se utiliza para reducir la inflamación, favorecer la reabsorción de hematomas, mejorar la circulación linfática y ayudar a que el tejido se recupere mejor.

Uno de los objetivos más importantes es prevenir la fibrosis, una complicación que puede aparecer durante la cicatrización.

El lipedema suele manifestarse como un aumento desproporcionado del volumen en piernas o brazos, acompañado de dolor o sensibilidad al tacto. El diagnóstico debe realizarlo un médico especialista.

El número de sesiones depende del tipo de cirugía y de la evolución de cada persona.

De forma orientativa, muchas veces se realiza un mínimo de diez sesiones, que suelen distribuirse varias veces por semana durante las primeras semanas.

Posteriormente las sesiones pueden espaciarse según la evolución del tejido.

El linfedema es una enfermedad crónica, por lo que no se puede curar. Sin embargo, con un tratamiento adecuado se puede controlar el volumen y mejorar mucho la calidad de vida.

Después de muchas cirugías estéticas se recomienda el uso de fajas o prendas de compresión.

Estas prendas ayudan a mantener los tejidos en su posición y a favorecer una recuperación adecuada.

Es importante seguir siempre las indicaciones del cirujano sobre cuándo utilizarlas y durante cuánto tiempo.

El tratamiento suele incluir ejercicio adaptado, dieta adaptada, uso de medias de compresión y seguimiento por profesionales especializados en esta patología.

Además de las sesiones de drenaje linfático, es importante seguir las indicaciones del cirujano, utilizar las prendas de compresión cuando estén indicadas, respetar los tiempos de recuperación, acudir a las sesiones recomendadas.

Una recuperación adecuada depende tanto del tratamiento como de los cuidados posteriores.

Sí, el drenaje linfático puede ayudar a reducir el volumen y la sensación de pesadez. En casos más avanzados también es necesario utilizar medidas de compresión.

Si has pasado por una cirugía estética y notas inflamación persistente, acumulación de líquido o zonas endurecidas, una valoración fisioterapéutica puede ayudar a mejorar la recuperación.

El drenaje linfático manual es una herramienta muy utilizada para acompañar el proceso de recuperación después de una intervención.

Tratamiento realizado por Gemma Fernández, Fisioterapeuta Colegiada Nº 695.

Certificada en los métodos originales de drenaje linfático (Vodder y Leduc) y especialista en TDC (Terapia Descongestiva Compleja).

Tu salud está en manos sanitarias, no estéticas.